La Importancia de la Vitamina D

Ya hace un tiempo tenía pendiente hablarles sobre la vitamina D ya que ha nivel mundial cada día se diagnostican más pacientes con déficit o insuficiencia de esta vitamina. OJO que esto en población general, no sólo en quienes llevan un alimentación vegana o vegetariana. Un billón de personas en el mundo tendrían esta deficiencia y un tercio ni siquiera tienen factores de riesgo.

¿Qué es la vitamina D?

Realmente no es una vitamina, si no una prohormona llamada calciferol que se produce en la piel gracias a la exposición a rayos UVB que luego se hidroliza en hígado a 25OHD y luego en los riñones a 1,25(OH)2D, que es su forma activa.

Existen dos formas de vitamina D, la D2 o ergocalciferol que se encuentra en plantas y la vitamina D3 o colecalciferol que es la de origen animal y que producimos también los humanos. El 90% lo obtenemos de la producción de la piel y el resto proveniente de la dieta, ya sea en productos fortificados o en algunos productos animales como pescados grasos y huevos.

¿Para qué sirve?

Su acción principal es promover la absorción de calcio y fósforo desde el tracto digestivo; sin ella sólo el 10 a 15% del calcio ingerido puede ser absorbido y el 60% del fósforo.

Con esto, mejora la captación de calcio por el hueso, estimula la mineralización ósea y la resorción ósea, aumenta la absorción renal de calcio y fosfato; junto con la paratohormona es responsable de mantener los niveles de calcio y fósforo en la sangre.

También se ha estudiado que niveles normales de vitamina D protegen de riesgo cardiovascular, cancer, diabetes y otras enfermedades no esqueléticas. Mejora la respuesta inmune, proliferación y diferenciación celular, mejora la función muscular y equilibrio.

El nivel normal de esta vitamina es de 30 a 40 ng/mL en sangre (75 a 125nmol/L)

La deficiencia se define como el nivel de 25-OHD <20ng/mL o 50nmol/L e insuficiencia entre 20 a 29ng/mL.

¿A qué se debe su déficit actual? ¿Cuál es el riesgo?

Principalmente al sedentarismo y la poca exposición que se tiene en la actualidad. La gente suele pasar de la casa al trabajo o del trabajo a la casa, lo mismo los niños, ya no se suele jugar tanto afuera. Además de que abusa del bloqueador solar.

Las reservas de esta prohormona van decayendo con la edad y especialmente en invierno en que disminuye la exposición a los rayos UVB. Por lo que los adultos mayores y la gente que vive en latitudes con poca luz solar diaria, están en mayor riesgo de deficiencia; en Chile existen estudios en Coyhaique y Punta Arenas que demuestra la deficiencia de esta vitamina en la población.

 Otros grupos de riesgo son las personas de piel oscura, personas sometidas a gastrectomías o cirugías bariátricas, uso de medicamentos anticonvulsivantes, o portadores de síndromes de mala absorción.

Se ha demostrado que quienes realizan actividad física al aire libre tienen mejores niveles de vitamina D, lo mismo para quienes tienen menor porcentaje de grasa, ya que la adiposidad disminuye la biodisponibilidad de forma activa 25(OH)D al depositarse la vitamina D en el tejido graso.

Su disminución no sólo afecta la salud ósea, también favorece el desarrollo de enfermedades autoinmunes como esclerosis múltiple, diabetes (en un 200%) y mortalidad cardiovascular. Niveles de vitamina D por debajo de 20 ng/mL se asocian con un 30-50% de incremento de riesgo de cáncer de colon, próstata y mama.

En adultos mayores puede inducir debilidad muscular con mayor riesgo de caídas y fracturas.

Si existen niveles prolongados bajo 10ng/mL se produce osteomalacia, con ausencia total e irreversible de mineralización ósea. Aquí ya se observan fracturas por estrés y alteraciones osteomusculares.

En un estudio publicado el 2013 en la Revista Médica de Chile que evaluó preescolares de la ciudad de Coyhaique, encontró que el 65,5% de los niños estaba en deficiencia y 17,3% en rango de insuficiencia.

Un estudio publicado el 2015 en la Revista Chilena de Pediatría, evaluó niños entre 8 y 10 años de la ciudad de Punta Arenas, en quienes se observó deficiencia en el 96,3% e insuficiencia en el 3,7%. Se pesquisó deficiencia severa (< 12 ng/ml) en el 62%. No hubo niños con niveles suficientes.

¿Cómo evitar la insuficiencia y deficiencia de vitamina D?

Las recomendaciones hablan de 15 minutos de exposición solar diaria para pieles claras y 30 minutos para pieles oscuras, basta con que esté expuesta cara, cuello y manos. Esto sin bloqueador solar y con un sol idealmente de mediodía.

Personas que viven en latitudes de poca exposición solar deben suplementarse con vitamina D, entre 600 a 800UI/día. En grupos de riesgo como mayores de 65 años se recomiendan 1000UI/día para disminuir riesgo de fracturas. Aunque algunas publicaciones recomiendan suplementar 2000UI diarias.

Los pacientes que tienen insuficiencia se benefician de suplementar con 600 a 800UI/día sobre todo en otoño e invierno. Quienes tienen deficiencias deben suplementar con 800 a 1000UI/diarias, con lo cual los niveles deberían normalizarse tras 3 meses. En quienes tienen deficiencia severa (<10ng/mL) deben suplementar con 50.000UI/semanales por 6 a 8 semanas y luego continuar con 800 UI/día.

La Academia Americana de Pediatría recomienda suplementar 400UI/día en niños y adolescentes que ingieren menos de 500ml de alimentos fortificados.

Se ha observado una relación en U en dosis/riesgos, evidenciando que no solo con dosis bajas hay mayor riesgo cardiovascular y de mortalidad, este también existiría con dosis sobre 50ng/mL. Por lo que se recomienda no abusar de los suplementos, siendo innecesarios e incluso riesgosos.

Referencias:

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