Hoy quiero hablarles de algo diferente, que no necesita ciencia, ni estudios ni evidencia médica. Quiero transmitirles la importancia del amor propio, de sobrepasar los “qué dirán” y las críticas negativas. La importancia de aprender a conocernos, aceptarnos y tomar decisiones de cambiar o mejorar porque nosotros lo queremos y no por lo que los demás opinen.

Especialmente las mujeres desde pequeñas nos vemos sometidas a avergonzarnos de nuestro cuerpo, a no mostrarlo porque se asocia a erotismo y porque entonces somos nosotras culpables del abuso, no los abusadores. (pero ese es otro punto)

Crecemos siendo juzgadas, bajo la mirada masculina e incluso me atrevería a decir que recibimos más críticas de nuestro mismo sexo. Nos recriminan porque nos sobra o porque nos falta, porque no cumplimos con un estándar inexistente de los que debería ser la belleza o la perfección, somos constantemente juzgados por gente tan real y tan imperfecta como todas nosotras, por no ser el prototipo de moda del momento. Ojo que a las delgadas también se nos critica constantemente y en el mismo orgullo “plus size” se hacen llamar mujeres de verdad, acaso las mujeres delgadas no lo son? Sin ir más allá en mi misma página hace tiempo se me juzgó de dar un mal ejemplo e incentivar un estereotipo como el de la tv; siendo mi postura y mi cuerpo bastante alejado de esa realidad, promoviendo salud y no imágenes; pero claro que la gente se siente atacada al no entender o querer mejorar ellos.

Y con cada año y con cada moda miles de mujeres se ponen, se sacan, suben, bajan ¿para qué? ¿para satisfacer a quién? Cuando lo único que importa es el cómo nos sentimos nosotras en nuestro cuerpo, seamos libres de decidir y hacer, porque sanar nuestra mente es el primer paso para sanar nuestro cuerpo. Porque es cierto que somos lo que comemos, pero también somos el aire que respiramos, las experiencias que hemos vivido, las alegrías y las penas que hemos sobrellevado; aprendamos a reconciliarnos con nuestros cuerpos, a quererlos y a cuidarlos.

Somos un todo, que debe nutrirse en su totalidad, aire puro, agua limpia, actividad física, descanso suficiente y comida de verdad, nutrámonos completas, con relaciones positivas, que nos sumen y no nos resten. 

Aprendamos a omitir los malos comentarios e incluso si podemos ayudar a esas personas a sanar sus heridas y a mirar hacia adentro. Aprendamos a vivir sin obsesiones, sin culpas; no busquemos ni tengamos como meta “un cuerpo”, que nuestro objetivo sea estar felices y en paz con el que tenemos. 

Llevar una alimentación basada en plantas entera/integral ha ayudado a mucha gente a aprender a relacionarse de manera sana con la comida, comer comida de verdad te permite alimentarte de buena manera, sin obsesionarte por lo que puedes o no puedes comer, por cuantas tajadas o gramos de esto o aquello puedes comer; simplemente come; come porque los buenos alimentos te serán suficientes, alejándote de las frustraciones de salirte de una pauta con porciones y horarios estrictamente definidos, que sólo resultan en ansiedad, comilonas y culpabilidad. Olvidémonos de restringirnos, porque si aprendemos a alimentarnos con nutrientes reales, de frutas, verduras, legumbres, granos enteros, semillas y frutos secos; tendremos lo necesario y gozaremos de buena salud tanto física como mental. Tendremos la energía necesaria para el día a día, sean deportistas de fin de semana o de alto rendimiento, ejemplos hay de sobra; cada vez más deportistas de elite deciden llevar esta alimentación porque ven mejoras en su rendimiento y se olvidan de estructuras y suplementos; por el otro lado, gente con enfermedades y polimedicadas logran dejar de tomar medicamentos sólo aprendiendo a alimentarse.

Olvidémonos de la pesa, porque realmente no nos aporta nada, preocupémonos de llevar una vida sana, porque eso te dará un cuerpo sano, fuerte, ágil, lindo y sobre todo, lograr estar a gusto con uno mismo.

PD: gracias a las chicas lindas que colaboraron con sus fotos <3