A romper el hábito de la carne!!!

Como muchos habrán visto, a fines de julio 2016, estuve en una conferencia del Physicians Committee for Responsible Medicine acerca de nutrición en medicina. Uno de esos días nos reunimos aprox. 100 médicos y profesionales de la salud para esparcir el mensaje de dejar el hábito de la carne.

Para quienes no lo han visto, aquí lo adjunto:

Hoy quiero escribirles acerca del riesgo de consumir carne, citando dos estudios publicados en  estas últimas semanas. Además agregar alguna información de conferencias que he estado escuchando estos últimos días en que connotados médicos han conversado acerca de los beneficios de llevar una alimentación basada en plantas.

 ¿Por qué ahora? Como todos sabemos este mes el consumo de carne aumenta considerablemente, siendo costumbre el hacer «celebraciones» con ella; esperando que se tome mayor conciencia de los riesgos que estas costumbres acarrean en nuestra salud y lograr así que el consumo vaya disminuyendo. Necesitamos esparcir el mensaje de los daños a la salud y al ambiente que provoca el consumo de carnes, sin hablar de la inexistente necesidad de privar animales de su libertad para someterlos a una corta vida de esclavitud y pronto asesinato. Tomemos conciencia de lo que está en nuestro plato y de qué le hace a nuestro cuerpo, tanto física como emocionalmente.

El 6 de Septiembre del 2016 se publicó una revisión en el Journal of Internal Medicina, que incluyó variados estudios de cohorte prospectivos acerca de la asociación del consumo de carne y enfermedades crónicas. Las revisiones sistemáticas son la mejor evidencia en medicina, estando por sobre los meta análisis.

Los resultados de este estudio mostraron que el  consumo de 100gramos/día de carne roja:

1- Aumenta en 11% el riesgo de accidente cerebrovascular y cancer de mama.

2- Aumenta en 15% la mortalidad por enfermedad cardiovascular.

3- Aumenta en 17% el riesgo de cancer colorectal.

4- Aumenta en 19% el riesgo de cancer de próstata.

Con el consumo de 50 gramos/día de carnes procesadas:

1- Aumenta en 4% el cancer de próstata.

2- Aumenta en 8% la mortalidad por cancer.

3- Aumenta en 9% el cancer de mama.

4- Aumenta en 18% el cancer colorectal.

5- Aumenta en 19% el cancer de pancreas.

6- Aumenta en 13% los accidentes cerebrovasculares.

7- Aumenta en 22% la mortalidad total.

8- Aumenta en 24% la mortalidad por enfermedad cardiovascular.

9- Aumenta en 32% el riesgo de Diabetes Mellitus II.

Dentro de los mecanismos que se cree provocan el riesgo se citan:

– Los aminoácidos leucina, isoleucina y valina de la carne están asociados a resistencia a la insulina y aumento de la hemoglobina glicosilada.

– Los ácidos grasos saturados, que representan entre un 30-40% de los tejidos animales, aumentan la resistencia a la insulina, el colesterol LDL y VLDL, provocan disfunción endotelial, aumento de la actividad procoagulante; reducen la actividad antiinflamatoria del colesterol HDL.

– El hierro HEM, comprobado como uno de los responsables en la carcinogénesis del colon, al promover la formación de compuestos N-nitrosos, aumentan radicales libres y además se cree que actuaría directamente dañando la mucosa colónica alterando el ADN. Además aumenta la producción de glucosa y disminuye su utilización, lo que aumenta el riesgo de DM2.

– Nitritos y nitratos que se convierten en nitrosaminas en el estómago son tóxicos para las células beta del páncreas, aumentando el riesgo de diabetes. Además dañan el ADN, activan citokinas inflamatorias que aumentan la producción de óxido nítrico, provocando disfunción endotelial, hipertensión arterial y el aumento de riesgo cardiovascular que conllevan.

– Las aminas heterocíclicas que se forman al someter a la carne a altas temperaturas, por sobre todo parrilla, grill y fritura son genotóxicas o sea dañan el ADN con lo cual se asocian a aumento de riesgo de cancer.

Este estudio también toca la importancia del consumo de carne en el impacto ambiental y clima. El costo para el medio ambiente es más alto  al producir emisión de gases invernadero, mayor consumo de agua y también contaminación de las aguas por los desechos animales.

La emisión de CO2 por kilo de cordero es 50, vacuno 30, cerdo 10, aves 4 y pescado 2.6. Lo cual se estima aumentaría al doble del 2000 al 2050 por el aumento de la población y el aumento del consumo de la misma.

El World Cancer Research Fund (WCRF) y American Institute of Cancer Research (AICR) en el 2007 ya recomendaron reducir el consumo de carnes rojas a menos de 500gr a la semana y las procesadas evitarlas. El 2012 las Recomendaciones Nutricionales Nórdicas especificaban el comer menos carnes rojas y procesadas, menos de 500gr a la semana y ojalá mucho menos de las procesadas.

En marzo del 2016 las Guías Nacionales  de los Países Bajos recomendaron limitar el consumo de carne roja y sobre todo procesada.

Mientras tanto en nuestro país se preocupan de que los cambios climáticos van a hacer que el precio de la carne suba y muchos profesionales de la salud aún la recomiendan porque » si no la comen les va a dar anemia»

No es de sorprender por qué hay tantos cardiólogos que llevan una alimentación basada en plantas y la promueven en sus consultas, habiendo incluso fundado algunas clínicas para el manejo con este tipo de alimentación, como por ejemplo el Dr Caldwell Esselstyn, Dr Joel Kahn, Dr Baxter Montgomery, Dr James Marcum, entre otros.

» Algunas personas piensan que una alimentación basada en plantas integral es extrema. Medio millón al año tendrá sus pechos abiertos y una vena tomada de sus piernas y siendo cocida en sus arterias coronarias. Algunas personas llamarían a eso extremo»

Dr. Caldwell B. Esselstyn en el documental Forks over Knives.

Además el 24 de agosto del 2016 fue publicado un estudio de cohorte en el American Journal of Clinical Nutrition en que participaron 74645 personas de Suecia, entre el 1998 y 2013. En el cual se encontró que la asociación de carne roja con la mortalidad por todas las causas fue similar en todos los grupos, independiente de su consumo de vegetales, manteniéndose la mayor mortalidad con el mayor consumo de carne roja. Concluyendo así que el mayor consumo de frutas y verduras no logra proteger del riesgo cardiovascular que provoca el consumo de carne.

Les adjunto además una diapositiva de una charla que dio hace unos días el Dr. T. Colin Campbell, autor del famoso libro The China Study, en cual evidencia que la carne no nos aporta ningún nutriente de valor, sólo contiene más grasas y proteínas la cuales están asociadas a las enfermedades ya nombradas.

¿Dónde entonces encontramos proteínas de calidad? ¿ De dónde obtendremos hierro para que no nos de anemia? Aumentemos el consumo de legumbres, cereales integrales, algas, vegetales crucíferas y de hojas verdes. No le tengamos miedo a la fruta! Son los mejores alimentos y con mayor cantidad de nutrientes.

¡NO NECESITAMOS LA CARNE EN NUESTRA ALIMENTACIÓN!

Podemos perfectamente celebrar sin consumir carne en esta y en cualquier otra fecha. Cambiemos las brochetas por sólo verduras o añadirles seitán, podemos hacer las empanadas con pino de cochayuyo, soya o sólo verduras, hamburguesas de legumbres, algas; a la parrilla las verduras y frutas son excelente opción. Siempre hay manera de comer rico y sin necesidad de crueldad ni enfermedades!

(En la foto un pastel de papas con carne de soya)

Compartamos esta información, basada en las últimas y mejores evidencias para que logremos romper de una vez el hábito de a carne!

Les adjunto unas tablas que hice hace unos meses para una charla:

Fuentes:

1- Wolk A. Potential health hazards of eating red meat. J Intern Med.

2-Bellavia A, Stilling F, Wolk A. High red meat intake and all-cause cardiovascular and cancer mortality: is the risk modified by fruit and vegetable intake? Am J Clin Nutr.

3- Processed Meat and Colorectal Cancer: A Review of Epidemiologic and Experimental Evidence. Raphaëlle L. Santarelli, Fabrice Pierre, and Denis E. Corpet. Nutrition And Cancer Vol. 60 , Iss. 2,2008.

4- Processed meats and cancer. Mariana C. Stern PHD. Julio 2016, Washington DC, ICNM.

5- Torrejón, Claudia, & Uauy, Ricardo. (2011). Calidad de grasa, arterioesclerosis y enfermedad coronaria: efectos de los ácidos grasos saturados y ácidos grasos trans. Revista médica de Chile, 139(7), 924-9315

6- The Plantrician Project.

7- Plant Pure Summit 2016.

8- Physicians Committee for Responsible Medicine.